Bolivia un país privilegiado
Por sus atractivos turísticos pero sorprendentemente carente de publicaciones de circulación nacional e internacional sobre el tema. La presentación de la presente revista tiene por objeto llenar éste espacio y proporcionar al potencial turista un panorama de las variedades turísticas extraordinarias a su disposición.
El país que se encuentra enclavado en corazón de Sur América, goza de una variedad de culturas, paisajes, climas y civilizaciones relacionadas con las diferentes zonas orográficas existentes y que varían desde los 4.000 metros sobre nivel del mar en las altas planicies (altiplano) y montañosas, los fértiles valles mediando 2.600 metros, los Yungas sub-tropicales a 1.200 metros y el trópico amazónico a menos de 500 metros de elevación.
Cada zona guarda las evidencias de las civilizaciones que las habitaban desde la antigua civilización Tiwanacota en los bordes del majestuoso lago Titicaca, el lago navegable mas alto del mundo, el Imperio Incaico en la serranía, altiplano y valles, y la Colonia en toda le extensión del país incluyendo las hermosas misiones Jesuitas y Franciscanas en medio de la selva tropical en el oriente.
No menos que las intrigantes evidencias de civilizaciones anteriores, son los panoramas naturales que se pueden observar tanto en el altiplano como en los bosques y ríos de la región tropical, cada uno con su particular encanto. El altiplano triste pero hermoso bordeado por las cordilleras montañosas de Los Andes y Real con sus cumbres encapuchadas con nieve, el impresionante Salar de Uyuni y las Lagunas Colorada y Verde con su fauna particular de Ñandúes, Vicuñas, Guanacos, Llamas, Flamingos y Cóndores. Y, en contraste, el sub-trópico y el trópico donde se encuentran los nacientes del Río Amazonas y sus extensos bosques selváticos protegidos por reservas ecológicas huésped de incontables variedades de flora y fauna.
Este país de contrastes, aún prácticamente virgen, gradualmente se va adecuando a las exigencias del turismo moderno en su infraestructura de transporte y hotelera, pero a la vez cuidando de preservar la originalidad de sus poblaciones y asentamientos humanos y, la integridad de sus reservas naturales, merece la atención del turista responsable y apreciador de la belleza natural.
|